8 pasos mejorar la calidad : resolviendo y mejorando resultados

Es interesante observar como en las empresas de hoy en día, a pesar de las crisis que hemos vivido aun nos encontremos con compañías que no aplican una metodología estructurada para resolver problemas de manera efectiva y de esta forma se ahorren una buena cantidad de dinero, tiempo y esfuerzo.
Para mejorar la calidad y, en general para resolver problemas recurrentes y crónicos, es imprescindible seguir una metodología bien estructurada, para así llegar a las causas de fondo de los problemas realmente importantes, y no quedarse en atacar efectos y síntomas. En este sentido la mayoría de metodologías de solución de problemas están inspiradas en el ciclo de la calidad o ciclo PHVA (planear, hacer, verificar y actuar), en el que se desarrolla de manera objetiva y profunda un plan (planificar); éste se prueba en pequeña escala o sobre una base de ensayo tal como ha sido planeado (hacer); se analiza si se obtuvieron los efectos esperados y la magnitud de los mismos (verificar), y de acuerdo con lo anterior se actúa en consecuencia (actuar), ya sea con la generalización del plan si dio resultado, con medidas preventivas para que la mejora no sea reversible, o bien, se reestructura el plan si los resultados no fueron satisfactorios, con lo que se vuelve a iniciar el ciclo.
Una forma de llevar a la práctica el ciclo PHVA, es dividir a éste en ocho pasos o actividades para su solución, que se describen a continuación.
1 Seleccionar y caracterizar el problema
En este primer paso se selecciona un problema importante, se delimita y se define en términos de su magnitud e importancia. Para establecer la magnitud es necesario recurrir a datos estadísticos para que sea clara la frecuencia en la que ocurre el problema. Además, es necesario conocer cómo afecta al cliente (interno o externo) y el costo anual estimado de dicho problema. Con base en lo anterior se establece el objetivo del proyecto de mejora y se forma el equipo de personas que abordará dicho problema.
2 Buscar todas las causas posibles
En esta etapa se trata de buscar todas las causas posibles del problema, sin discutirlas. Para ello se recomienda aplicar una sesión de “lluvia de ideas”, con especial atención en los hechos generales y no en los particulares (por ejemplo, si el problema es lotes rechazados por mala calidad, no preguntar por qué se rechazó un lote en particular; mejor preguntar por qué se rechazan los lotes).
3 Investigar las causas más importantes
El objetivo de este tercer paso es elegir de la lista de causas posibles detectadas en el punto anterior, las más importantes. Siempre que sea posible, para esta elección se debe recurrir a análisis estadísticos (análisis de Pareto, estratificación, etc.). De lo contrario la elección de las causas más importantes se puede hacer por consenso o por votación (ver Lluvia de ideas). Al final de esta actividad se deberán tener las causas sobre las que se actuará para resolver el problema.
4 Considerar las medidas correctivas
En este paso se deciden las medidas correctivas para cada una de las causas sobre las que se ha decidido actuar. Se recomienda buscar que estas medidas lleguen al fondo de la causa, que modifiquen la estructura de la problemática; es decir, no adoptar medidas superficiales que dejen intactas las causas. Para acordar las soluciones para cada causa, se parte de los análisis hechos en el paso previo y/o de una sesión de lluvia de ideas. Para cada causa se debe completar la siguiente información sobre las soluciones: objetivo, dónde se aplicará, quién, cómo (plan detallado), cuánto costará, cuándo se implantará, cómo se va a verificar si fue efectiva y efectos secundarios esperados.
5 Implementar las medidas correctivas
En este paso se deben ejecutar las medidas remedio, acordadas antes, iniciando a pequeña escala sobre una base de ensayo. Además, se recomienda seguir al pie de la letra el plan elaborado en el paso anterior e involucrar a los afectados, explicándoles los objetivos que se persiguen. Si hay necesidad de hacer algún cambio al plan previsto, esto debe ser acordado por el equipo responsable del proyecto.
6 Revisar los resultados obtenidos

Aquí, es necesario verificar con datos estadísticos si las medidas correctivas dieron resultado. Una forma práctica es comparar estadísticamente la magnitud del problema antes con su magnitud después de las medidas. En caso de encontrar resultados positivos, éstos deben cuantificarse en términos monetarios (si esto es posible).
7 Prevenir recurrencia del mismo problema

Si las soluciones no dieron resultado se debe repasar todo lo hecho, aprender de ello, reflexionar, obtener conclusiones y con base en esto empezar de nuevo. En cambio, si las soluciones dieron resultado, entonces se debe generalizar y estandarizar la aplicación de las medidas remedio; y acordar acciones para prevenir la recurrencia del problema. Por ejemplo, estandarizar la nueva forma de operar el proceso, documentar el procedimiento y establecer el sistema de control o monitoreo del proceso.
8 Conclusión

En este último paso se revisa y documenta todo lo hecho, cuantificando los logros del proyecto (medibles y no medibles). Además se señalan las causas y/o problemas que persisten y señalar algunas indicaciones de lo que puede hacerse para resolverlos. Finalmente, elaborar una lista de los beneficios indirectos e intangibles que se logró con el plan de mejora.
Estos ocho pasos, aplicados a problemas recurrentes o a proyectos de mejora, tal vez en un principio parezcan un trabajo extra y lleno de rodeos, pero a mediano plazo liberan de muchas de las actividades que hoy se realizan y que no tienen ningún impacto en la calidad. En otras palabras, el seguir los ocho pasos sustituirá cantidad de acciones instantáneas por calidad de soluciones de fondo. Seguir los ocho pasos debe ser un hábito que se debe promover en todos los niveles de la empresa y en todos sus niveles directivos.

Diagrama de Dispersión : Qué es y como construirlo. 7 herramientas para la calidad

Una de las principales herramientas de la metodología Seis Sigma para la resolución estructurada de problemas es el diagrama de dispersión. Talves ya te estás haciendo la pregunta ¿Y que es un diagrama de dispersión? Pues, dadas dos variables numéricas X yY, medidas usualmente sobre el mismo elemento de la muestra de una población o proceso, el diagrama de dispersión es un gráfica del tipo X-Y, donde cada elemento de la muestra es representado mediante un par de valores (xi, yi) y el punto correspondiente en el plano cartesiano X-Y.
Y… ¿Para qué nos sirve?
El objetivo de esta gráfica es analizar la forma en que estas dos variables están relacionadas. Por ejemplo, estudiar en un grupo de estudiantes, la relación entre su estatura (X) y su peso (Y); o podría ser de interés investigar la relación entre una variable de entrada (X) de un proceso con el valor de alguna característica de calidad (Y) del producto final. Al graficar todos los puntos, es decir, todas las parejas de valores (xi, yi), si se observa que los puntos siguen algún patrón definido, esto será evidencia de una posible relación entre las dos va Interpretación de un diagrama de dispersión
Pero… ¿Cómo interpreto un diagrama de dispersión?



En la figura de arriba se muestran los patrones más comunes que puede seguir un conjunto de puntos en un diagrama de dispersión. En la figura c, los puntos están dispersos dentro de una banda horizontal sin ningún orden aparente, lo cual sugiere una no correlación entre las dos variables. Por el contrario, en las figuras a, b y d los puntos siguen un patrón bien definido, lo cual indica una relación entre las dos variables correspondientes. En tanto, la figura a corresponde a una correlación positiva, en la que cuando X crece, también lo hace Y en forma lineal, por lo tanto se habla de una correlación lineal positiva. La correlación negativa se muestra en la figura b, donde se ve que cuando X crece, Y disminuye en forma lineal, y viceversa. Cuando se sospecha que sí hay relación y en la gráfica se muestra lo contrario, es preciso asegurarse de que los datos fueron obtenidos correctamente.

En ocasiones, en los diagramas de dispersión se muestran relaciones con un patrón más débil, es decir, menos definido. En esos casos se habla de una correlación débil, y habrá que corroborarla calculando el coeficiente de correlación. Por otro lado, puede haber otro tipo de relaciones que no son lineales, como en la figura d, donde se muestra una relación curvilínea en forma de parábola, de tal forma que conforme X crece, Y también lo hace hasta cierto punto, y después empieza a disminuir. También pueden darse puntos aislados que se salen del patrón general del resto de los puntos, en ese caso es necesario investigar a qué se debe: alguna situación especial en el comportamiento del proceso, algún tipo de error, ya sea de medición, registro o de “dedo”. En cualquier caso, se debe identificar la causa que los motivó, ya que en ocasiones puede ser información valiosa.
Acerca de la posible relación causa-efecto, es preciso tener en cuenta que cuando dos variables están relacionadas no necesariamente implica que una es causa de la otra. Lo único que indica el diagrama de dispersión es que existe una relación. El usuario es quien debe tomar esa pista para investigar a qué se debe tal relación. Para verificar si efectivamente X influye sobre Y se debe recurrir tanto al conocimiento del proceso como a la comprobación. De cualquier forma, quien interprete el diagrama de dispersión debe tomar en cuenta que algunas de las razones por las que las variables X y Y aparecen relacionadas de manera significativa son:
  • X influye sobre Y (éste es el caso que suele interesar más).
  • Y influye sobre X.
  • X y Y interactúan entre sí.
  • Una tercera variable Z influye sobre ambas y es la causante de tal relación.
  • X y Y actúan en forma similar debido al azar.
  • X y Y aparecen relacionadas debido a que la muestra no es representativa.

¿Cómo construimos un 

diagrama de dispersión?



 Obtención de datos
Una vez que se han seleccionado las variables que se desean investigar, se colectan los valores de ambas sobre la misma pieza o unidad. Entre mayor sea el número de puntos con el que se construye un diagrama de dispersión es mejor. Por ello, siempre que sea posible se recomienda obtener más de 30 parejas de valores.
 Elegir ejes
Por lo general, si se trata de descubrir una relación causa-efecto, la posible causa se representa en el eje X el probable efecto en el eje Y. Por ejemplo, puede ser una variable de entrada y una de salida. Si lo que se está investigando es la relación entre dos variables cualesquiera, entonces en el eje se anota la que se puede controlar más, medir de manera más fácil o la que ocurre primero durante el proceso. Es necesario anotar en los ejes el título de cada variable.
 Construir escalas
Los ejes deben ser tan largos como sea posible, pero de longitud similar. Para construir la escala se sugiere encontrar el valor máximo y el mínimo de ambas variables. Es preciso escoger las unidades para ambos ejes de tal forma que los extremos de éstos coincidan de manera aproximada con el máximo y el mínimo de la correspondiente variable.
 Graficar los datos
Con base en las coordenadas en el eje y en el eje Y, representar con un punto en el plano X-los valores de ambas variables. Cuando existen parejas de datos repetidos (con los mismos valores en ambos ejes), en el momento de estar graficando se detectará un punto que ya está graficado, y entonces se traza un círculo sobre el punto para indicar que está repetido una vez. Si se vuelve a repetir, se traza otro círculo concéntrico y así sucesivamente.
 Documentar el diagrama
Registrar en el diagrama toda la información que sea de utilidad para identificarlo, como son títulos, periodo que cubren los datos, unidades de cada eje, área o departamento, y persona responsable de colectar los datos.
Referencia: Control estadístico de la calidad y seis sigma de Humberto Gutiérrez y Román De la Vara.

Evita problemas en proyectos


No puede ser!, ¿Quién se hubiera imaginado que se nos iban a ir dos recursos clave justo antes de acabar el proyecto?, ahora sólo hay presupuesto para dos semanas y eso es el tiempo que llevaría solo la curva de aprendizaje, suponiendo que ya tuviéramos contratados a los recursos…
 Ese tipo de situaciones las escuchas todo el tiempo en los proyectos, y ya que se presentó uno de esos imprevistos, seguramente tendrá un impacto fuerte y negativo en el resultado del proyecto
 Para estar preparado, lo primero es tener siempre en cuenta que en los proyectos, si algo puede salir mal, va a salir mal (sólo si no te anticipas y aprendes a prever).
 Para saber de forma anticipada que puede salir mal, no hace falta ser madame sassu, únicamente tener un pensamiento estructurado y en base a un poco de experiencia e investigación pensar en los diferentes escenarios posibles, tomando como base lo siguiente:
 El comportamiento de la gente 
Observa la actitud de las personas involucradas de forma directa o indirecta en el proyecto, analiza su lenguaje corporal y comentarios y responde, ¿todos quieren que el proyecto sea exitoso?, ¿están verdaderamente involucrados o solo van a calentar su asiento para cobrar su cheque cada quincena?
 Conoce tus cifras
Siempre ten actualizados y a la mano los números de tus indicadores de avance del proyecto, cuánto presupuesto has consumido, cuánto te queda.
 Memoriza tus hitos
 Conoce de forma exacta cuándo empiezan y terminan las fases de tu proyecto, cuándo se liberan tus recursos, si tienen vacaciones y todas las fechas importantes pasadas o futuras del proyecto.
 Opiniones y puntos de vista
Platica de forma regular con tu equipo, conoce sus inquietudes y dales retroalimentación de forma regular sobre su desempeño.
 Los diferentes escenarios
¿Qué pasaría si cada uno de los involucrados se fuera?, ¿Si fallan las computadoras o herramientas?, ¿si crece el alcance del proyecto?, ¿si te enfermas?, ¿en caso de u desastre natural?
 Parte técnica
 ¿Qué problemas técnicos han tenido o tienen proyectos similares?
 Negocio
Se están cumpliendo las expectativas de negocio o cuando termine el proyecto alguien dirá, ok está bien lo que hicieron, pero lo que necesitamos no era eso…
Al revisar los puntos anteriores regularmente, y dejar volar la imaginación pensando en situaciones que puedan afectar el proyecto, tendrás los posibles escenarios que se pueden presentar, con eso en mano, lo siguiente es pensar en soluciones o planes de acción, en caso de que se materialice uno de esos eventos, así cuando se presenten ya sabremos qué hacer y cuanto nos afectará
 Con eso podemos evitar o al menos mitigar los efectos de la ley de Murphy:
 -«Si algo puede salir mal, saldrá mal».-

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